Revisamos antes de fabricar. Si la especificación está mal — y con frecuencia lo está — lo documentamos y lo corregimos antes de empezar.

Verificamos que los ajustes entre piezas (paso de apertura, holguras, interferencias) correspondan a la carga real del equipo.

Calculamos los esfuerzos en operación para validar si el material especificado aguanta o si la pieza va a fallar prematuramente.

Revisamos si el material original es el correcto para la aplicación. Con frecuencia la causa del fallo no es la pieza sino el material equivocado.

Verificamos que las piezas realmente ensamblen — especialmente en equipos con intervenciones previas o con planos desactualizados.

Si la especificación estaba mal o cambió, entregamos la hoja técnica corregida con las dimensiones, materiales y tolerancias actualizadas.
Diagnóstico sin costo. Si no podemos resolverlo, te lo decimos antes de cobrar — no después de fabricar.
Cuéntanos el síntoma y el equipo. Empezamos por revisar la especificación, no por cotizar a la ciega.